MARACAY.- Caracas está hoy en una isla. Hace un mes, poco después de conseguir su décima estrella, se encontraba luchando el pase a semifinales de la Libertadores. “Pero eso es pasado”, recuerda Noel Sanvicente. En el presente, la costa más cercana está hacia el norte, donde luce cerca el Apertura que arranca en 20 días.Con menos tiempo del que hubiese preferido el DT, los rojos realizan en Maracay la etapa más exigente de la pretemporada. Es tiempo de entonar los músculos y fijar nuevos objetivos.
“Ahora nuestro compromiso es doble”, explica “Chita”, “porque la nueva fanaticada que se ha sumado nos obliga a luchar por más”. La relajación no entra en su vocabulario. “Aquí nadie se agrandó por lo que conseguimos en la temporada pasada”. Trabajo y humildad sí que forman parte de su léxico futbolístico.
“Ahora nuestro compromiso es doble”, explica “Chita”, “porque la nueva fanaticada que se ha sumado nos obliga a luchar por más”. La relajación no entra en su vocabulario. “Aquí nadie se agrandó por lo que conseguimos en la temporada pasada”. Trabajo y humildad sí que forman parte de su léxico futbolístico.
Sin embargo, Sanvicente sabe que después de ganar finales y destacar en el contexto internacional, la concentración debe ser trabajada desde lo psicológico. “Tenemos referentes que nos hacen transmitir a los jóvenes que el objetivo del Caracas es estar entre los mejores del continente. Si esto no se entiende, sería un fracaso”.
Bloque sólidoEn la concentración del Caracas se repiten las caras habituales y eso es motivo de tranquilidad para Sanvicente. “Tenemos la ventaja de mantener el grupo. Las cosas quedaron como tenían que quedar”, comenta. La ausencia de Deivis Barone es la única pieza que falta en la alineación que dibuja en su pizarra. “Es difícil retener a un jugador cuando hace una buena campaña. Él fue el importado que más rindió y nos gustaría retenerlo, pero sabemos que es complicado por la parte económica. Confío en lo que tengo porque están Bustamante, Gaby (Cichero) y Vielma, que me da polivalencia”.
Además de la baja en el centro de la zaga, el ataque es otra zona que perdió militantes. La salida de Jamerson Rentería y Rodrigo Prieto deja la ofensiva disminuida. “Quizá falta mayor experiencia en el ataque y las puertas están abiertas para alguna llegada, pero yo estoy satisfecho con lo que tengo. Sabemos lo que Castellín (Emilio), Rentería y Valoyes nos pueden dar; y a Éver (Espinoza) le daremos la oportunidad para que la aproveche”. El portugués André Martins, quien “aún tiene que adaptarse”, y los jóvenes Anthony Uribe, Fernando Aristeguieta y Lewis Zapata completan la línea en la que confía Noel. En el medio campo es donde no hay demasiadas variantes. La llegada de Vielma provee un volante de contención de experiencia. “Es un profesional de primer nivel al que ya conocemos. Una vez que se recupere de la lesión será de gran ayuda para el equipo”, concluye el técnico antes de marcharse a armar su nueva alineación.
Rey y Aristeguieta: las dos caras de la pretemporada Los veteranos y jóvenes trabajan por igual para llegar a tope al Apertura.“Es una etapa dura y de mucho agotamiento”, comenta José Manuel Rey, uno de los capitanes. “Pero sabemos que es importante para aguantar el trajín de toda la temporada”, agrega el central de 34 años. Con la mitad de su edad aparece Fernando Aristeguieta, la otra cara del plantel, quien acude a su primer llamado del equipo grande.“Es un honor estar acá y por ahora sólo trato de aprender y de integrarme lo mejor posible”, sostiene el delantero de la selección sub-17.
En medio de la concentración, deben lidiar con el tedio que provocan las horas libres. “Suelo acostarme y escuchar música para relajarme y recuperar la fuerza”, dice Rey, mientras Aristeguieta asiente y apunta que es “muy intranquilo” y se distrae con internet y televisión.“El cuerpo técnico nos da todas las comodidades para que nadie tenga que salir de la concentración”, señala el veterano central. Este régimen estricto es el aspecto que más le cuesta sobrellevar al novel atacante. Rey no se siente como ejemplo, pero Aristeguieta lo señala como uno de sus modelos. “El objetivo es que los más jóvenes se vean reflejados en uno. Existe un diálogo silencioso que sirve para que copien el comportamiento y la disciplina”, dice Rey.

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