Es raro hablar de 'match-ball' en pretemporada, pero los dos partidos de esta semana pueden calificarse así para quienes se están jugando la continuidad en el equipo. El Valencia se enfrenta mañana al Manchester United y el sábado al Arsenal.Dos grandes conjuntos ingleses, semifinalistas de la última Champions, serán los rivales en estas pruebas de fuego, la última oportunidad de convencer al técnico para esos futbolistas que figuran en la lista de posibles descartes. Son Banega, Manuel Fernandes, Nacho González y Jordi Alba. Sobre este tema se habló ayer en la cumbre que protagonizaron el entrenador, Unai Emery, el presidente del club, Manuel Llorente, y el consejero y director deportivo, Fernando Gómez.
La reunión sirvió para que el técnico vasco advirtiera de que sólo tomará una decisión definitiva respecto a estos futbolistas después de los próximos encuentros. No obstante, Emery aprovechó para adelantar por dónde van los tiros. Está encantado con el rendimiento de Banega. Piensa que si el argentino se mantiene centrado es el hombre que necesita para dar fluidez a la medular. Con él ocurre todo lo contrario que con Fernandes. El entrenador observó en el portugués apatía a la hora de recuperarse del golpe en el peroné que se produjo en el primer partido de pretemporada y que le ha mantenido apartado del resto de choques.
Es una razón más para que el vasco opte por buscar una salida al luso, pero el problema está en que no llegan ofertas ni de traspaso ni de cesión. En tierra de nadie está Nacho González. Jordi Alba también se ha ganado a Emery. El chaval de la cantera ha sorprendido por su habilidad y descaro, aunque por su juventud lo que le hace falta es acumular minutos.
Si finalmente, debido a la competencia en la banda izquierda, se llega a la conclusión de que al joven catalán le aguarda un protagonismo residual, se trabajará en una cesión. Algo que ya se hace con Carleto. Fernando se reunió ayer con su representante para barajar las diferentes posibilidades.
Los que ya tienen un puesto garantizado en el nuevo Valencia son Zigic y Miku. Serán las alternativas ofensivas a Villa. Tanto el serbio como el venezolano destacaron la pasada temporada en sus respectivas aventuras por Santander y Salamanca y ahora han hecho lo propio en Ermelo con la camiseta del Valencia.
En el transcurso de la reunión, Emery preguntó si vendrán nuevos refuerzos. La postura del club es inamovible. Sólo se fichará si entra dinero por alguna venta, algo no previsto en estos momentos.
Un tema sobre el que no se avanzó en absoluto ayer fue la renovación de Mata. La revisión de contrato del asturiano está pendiente, pero todavía no se ha concertado la reunión con el padre y representante del futbolista. «No hay nada previsto», aseguró el vicepresidente Javier Gómez antes de entrar a la sede del club. En cambio, Emery, Llorente y Fernando sí hicieron un balance sobre la estancia en Holanda. Todos valoraron el trabajo realizado en este primer tramo de la pretemporada.
La intensidad durante estos días es altísima, hasta el punto de deparar situaciones curiosas. Todos quieren gustar. Incluso el segundo entrenador. Estaba disputándose ayer un partido en un terreno de juego de pequeñas dimensiones, con porterías casi diminutas, cuando Juan Carlos Carcedo proporcionó una patada en un tobillo de Mata. Durante unos minutos el joven asturiano fue el centro de todas las miradas, pero la asistencia del médico del Valencia, Miguel Frasquet, resultó suficiente para que todo volviera a la normalidad.
Sin tregua
Unai Emery no da respiro a sus internacionales. Villa, Marchena, Mata, Silva y Pablo Hernández fueron los únicos futbolistas que pisaron ayer el césped de la Ciudad Deportiva de Paterna. A las nueve de la mañana, con el quinteto de la selección, junto al guardameta del filial, Salva, arrancó una sesión preparatoria que se alargó cerca de dos horas y media. Ni el madrugón ni el sofocante calor fueron suficientes para borrar la sonrisa a los valencianistas. Ajenos a cualquier movimiento social del club o a rumores sobre posibles salidas o entradas de algunos futbolistas, los internacionales disfrutaron del entrenamiento junto a Carcedo y Emery.
La positiva marcha de la pretemporada y la cercanía del partido frente al Manchester United en el mítico Old Trafford, entre otros motivos, provocaron que el buen ambiente reinara en una atípica jornada preparatoria. Tras el entrenamiento, los futbolistas saludaron, se fotografiaron y firmaron autógrafos a los seguidores que, aunque no en masa, se desplazaron a Paterna a conocer a sus ídolos. Villa volvió a recibir el apoyo de la afición y también el de un paisano asturiano, quien le pidió que le firmara una foto con un niño que vestía la camiseta del Barcelona. Otra de las anécdotas de la mañana.
También fue protagonista David Silva. El canario es el centro de atención de la prensa inglesa, salpicada en los últimos días de noticias acerca del interés de algunos equipos británicos por hacerse con sus servicios, fundamentalmente el propio Manchester United. Tal vez por ello el canario se mostró especialmente simpático, en respuesta a quienes insinúan que está triste.
En Paterna también estaban Jordi Alba y Nacho González, quienes se ejercitaron en el gimnasio interior junto a los fisioterapeutas blanquinegros para recuperarse de las molestias que ambos padecen.
Hoy los cinco volverán a entrenarse a las 9 y las 19 horas, pero esta vez lo harán junto al resto de sus compañeros. Todos prepararán en doble sesión el atractivo choque frente al Manchester United, un auténtico amistoso de Champions League.
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